domingo, 3 de noviembre de 2013

¿Debemos de temer a los microorganismos?



Los microorganismos, también llamados gérmenes o microbios, son seres vivos microscópicos de formas muy variadas. Se clasifican en bacterias, virus y mohos. 


Las bacterias  son los protagonistas  de enfermedades transmitidas a través de los alimentos.

Pero no todas las bacterias con quien estamos en contacto son dañinas, ellas pueden ser útiles , indiferentes y nocivas.

    Utiles  porque son capaces de modificar los alimentos en beneficios para el ser humano  por ejemplo el yogur , vino, el pan.



         Indiferentes:  modifican el alimento descomponiéndolo por ejemplo la eche se corta entre otras. 

   Nocivas: no modifican , ni transforman el alimento pero son capaces de provocar enfermedades e intoxicaciones.

Entonces.

¿Cómo llegan las bacterias nocivas a nuestros alimentos?




Provienen de alimentos crudos, debido a una incorrecta manipulación en origen (granjas, cultivos, transporte...)
Porque están en el cuerpo (boca, fosas nasales, heridas) de alguna de las personas que lo manipula y ésta los transmite al alimento.
Por contaminación cruzada (Puede producirse si mezclamos alimentos crudos que contienen bacterias patógenas, con otros alimentos elaborados y listos para su consumo. Las bacterias pueden transmitirse a través de las manos del manipulador, trapos, cuchillos, tablas de corte, superficies de trabajo, etc.)


Prevenir la presencia de patógenos es primordial para asegurar la calidad y la seguridad de los alimentos. En la gran mayoría de ocasiones, el motivo de una infección alimentaria es una mala praxis en la manipulación de los alimentos. Vegetales que no se lavan de forma adecuada, comida elaborada con manos sucias o una mala higiene de los utensilios de cocina son los factores más destacados. Las bacterias son los patógenos más conocidos en la contaminación alimentaria, son los más habituales y los más estudiados. Se conocen sus debilidades y sus fortalezas, se sabe cómo actúan y cómo se multiplican.
Las bacterias son los patógenos más habituales en los alimentos, aunque no son los únicos. Virus, mohos y levaduras también suelen frecuentar los alimentos. Las bacterias pueden causar al consumidor infección e intoxicación, son dos consecuencias diferentes. La infección se produce por la ingesta de alimentos contaminados con bacterias vivas que entran en el huésped y provocan la enfermedad. La intoxicación, en cambio, aparece cuando se ingieren alimentos que antes se han contaminado con bacterias que producen toxinas, y estas últimas son las que causan la enfermedad. Sin embargo, el denominador común de todas ellas son los síntomas gastrointestinales que producen: dolor abdominal, nauseas, vómitos, diarreas, calambres, fiebre, etc. De las enfermedades más frecuentes  podemos mencionar las siguientes:


Salmonelosis.

Causas:

La produce la Salmonella, que se encuentra de forma natural en nuestro intestino. Los alimentos que suelen estar implicados son los huevos crudos o poco cocinados, las aves mal cocidas y los alimentos que se han dejado sin refrigerar varias horas.

Debemos estar especialmente alerta con las aves, porque pueden estar contaminadas por Salmonella. En los huevos suele estar en la cáscara, por eso no se deben lavar, ya que esta bacteria puede penetrar por los poros ayudada por la humedad.


Síntomas
 
Se presentan entre 6 y 72 horas.

Diarreas, dolor de cabeza, fiebre y dolor abdominal. La duración de la enfermedad puede oscilar entre los 11 y 18 días.


Prevención


El recipiente donde se han batido huevos no debe entrar en contacto con alimentos ya elaborados.

Las carnes se deben someter a fuego intenso durante largo tiempo.

Descongele los alimentos completamente antes de cocinarlos.

No ingerir alimentos no tratados, como leche fresca.


Estafilococia


Causas
La produce el Staphylococcus aureus que se encuentra de forma natural en la piel, nariz, boca y manos.
Son focos de infección los cortes en las manos, heridas infectadas ..
Crecen rápidamente en la leche, quesos frescos, salsas y productos con nata, crema, natillas y carnes.
La bacteria se destruye con el calor y sus toxinas a 100 ºC durante 30 minutos.

 Síntomas

Se presentan entre 2 a 6 horas.

Vómitos, diarreas y espasmos intestinales, a veces escalofríos y mareos.

  
Prevención 
Conviene no comer chicle mientras se cocina y no mezclar alimentos crudos con cocinados. Procure manipular los alimentos lo menos posible, lavarse las manos no elimina todos los estafilococos.
No use los dedos para probar los alimentos.